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 Casa Desolada.

Nueva edición del clásico de Dickens con una presentación elegante y cuidada a cargo de Valdemar. La edición incluye multitud de notas del traductor para quien se interese por conocer los referentes sociales y de constumbres del contexto histórico en el que transcurre la novela.

AREOComics

 En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor.

Segunda entrega de la adaptación gráfica de la novela de Marcel Proust, con un dibujo estilo Hergé que recrea cuidadosamente el entorno precido y evocador en el que transcurre la novela.

AREOMusica

 The Show.

Lenka es una cantautora pop australiana que ha participado con sus canciones en bandas sonoras de series de máxima audiencia en EEUU como Anatomía de Grey o Betty, y que ha reunido en este album debut.

Plantas carnívoras PDF Imprimir E-mail
Escrito por ferdinand   
Jueves, 10 de Mayo de 2007 12:21
Recuerdo (o imagino) que no me parecieron especialmente grandes, aunque sí espectacularmente bellas, de una perfección plástica abrumadora. Su verde irreal, la forma de sus tallos alargados, casi extraída de una partitura de música clásica; el fino vello que las vestía, aquella suerte de brazos alineados voluptuosamente… ¿Tenían hojas? No debí fijarme en ese detalle, como no se fija uno en los defectos de la persona amada. No se folla con los defectos, y si son visibles se integran en el juego hasta casi convertirse en el desencadenante de un nuevo reto… Pequeñas, bellas e inexplicables, igual que las cosas que, de nuevo, nos mantienen vivos.

Ahora entiendo que, alguna vez, debí ser mosca; ave migratoria, tigre de Bengala…Aunque me pega más chucho atestado de garrapatas deambulando por las calles de una gran ciudad dieciochesca europea, lamiendo los cristales de las botellas que arrojaban las gentes de mal vivir, huyendo de las mentiras de los poetas de ropas raídas pero espléndidas billeteras; respirando la niebla, rascándome el hambre contra las esquinas. Allí estaban las plantas, por todas partes, destacando majestuosas sobre la basura humeante, contoneándose por los arriates atestados de mirones; gente que pasea, gente despreocupada, gente que vive engañada: la historia del ser humano despanzurrada en el pavimento por los pies de unos dioses que no se recuerdan porque jamás existieron. El mundo, por desgracia, pertenece a los vivos.

Encontrándome cerca de desvelar el secreto, alguien me distrajo con algo inapropiado; una palabra muy fuerte, de forma o fondo, deforme. Un mal pensamiento, un comentario entre dientes, un desvarío que cayendo desplazó con él una masa de aire casi imperceptible. No lo sé. No lo recuerdo. Quizás lo imagino…Pero cuando giré el cuello la boca de la planta que estaba mirando se había cerrado… ¿Capturó algo? No se engañen, es indiferente. Acabarán por olvidarlo, o imaginarán su recuerdo.