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Nueva edición del clásico de Dickens con una presentación elegante y cuidada a cargo de Valdemar. La edición incluye multitud de notas del traductor para quien se interese por conocer los referentes sociales y de constumbres del contexto histórico en el que transcurre la novela.

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 En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor.

Segunda entrega de la adaptación gráfica de la novela de Marcel Proust, con un dibujo estilo Hergé que recrea cuidadosamente el entorno precido y evocador en el que transcurre la novela.

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Lenka es una cantautora pop australiana que ha participado con sus canciones en bandas sonoras de series de máxima audiencia en EEUU como Anatomía de Grey o Betty, y que ha reunido en este album debut.

La sexorcisto: pasen y vean. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Lacenaire   
Jueves, 27 de Diciembre de 2007 20:59

El caso es que andaba yo el otro día reflexionando en mi habitación , enterrado bajo cientos de volúmenes de escolástica humanística y filosofía alemana cuando no pude evitar reparar en las íntimas conexiones que unen al film de William Friedkin con la mónada leibnitziana y la cuestión de los universales de Abelardo y me dije " voy a escribir un artículo sobre el sentido místico-religioso de la peli , coño" , y aquí estamos una vez más perdiendo el tiempo frente al ordenador en lugar de dedicarme a labores realmente útiles y constructivas tales que emparejar mis calcetines o amputarme miembros del cuerpo.

Y aquí el sentido original del artículo y cuerpo de la tesis que sostengo: El Exosrcista es un panfleto cristiano. Ya me pueden decir que no , que contiene escenas aberrantes e inmorales, lenguaje procaz y blasfemo , imágenes sacrílegas y que la sacrosanta Madre Iglesia se agarró un cabreo de tres pares de cojones con su estreno , pero el caso es que el argumento central de la película se basa en oponer a la razón empírica de los médicos , neurólogos y psiquiatras la FE única y verdadera en pugna con las fuerzas del mal.

La idea está clara. Todo comienza cuando una niña sana y sonrosada , sin bautizar e hija de una actriz de cierto éxito , que vive en una hermosa y enorme casa en un barrio privilegiado de la ciudad , comienza a experimentar extraños cambios en su personalidad y en su físico. Sin venir a cuento la niña grita,gruñe, escupe , insulta , jura y blasfema como un cabo de la legión y agrede a las personas que la rodean. En principio todo podría explicarse merced a ese simpático fenómeno conocido como "pubertad" que aqueja a todas y cada una de las criaturas del orbe y que suele resolverse solo tras militar durante unos cuantos años en algún oscuro grupúsculo relacionado con la kale-borroka , o una temporada practicando full contact en el gimnasio del barrio. Pero la cosa se desmadra.

La ciencia médica , tan segura ella en un principio de poder dar con la raíz del problema , se ve impotente para diagnosticar la causa de tan extraño comportamiento y se estampa una y otra vez contra un muro de biliosidad y mala baba impropias de una niña de los años 70 - hoy en día cualquier Jenny de extrarradio muestra un comportamiento similar sin necesidad de satanases de por medio - , con lo que la cosa no avanza. En paralelo con esta sucesión de acontecimientos asistimos a la crisis de fe del padre Karras, un cura-psiquiatra y boxeador amateur afectado por la reciente muerte de su señora madre, que expiró entre juramentos y maldiciones hacia su pobre hijo ( algo así como Aleister Crowley , aunque no sabemos si la buena mujer también le daba a la heroína).

La cosa es que el ejército de médicos termina admitiendo su impotencia frente a la extraña enfermedad que afecta a la niña. No hay psicofármaco que valga con ella , y ningún diagnóstico se ajusta a lo que le pasa. Finalmente uno de los matasanos sugiere , con una media sonrisilla así como medio descojonándose , que tal vez la muchacha sea víctima de un extraño fenómeno de sugestión , ya que no para de repetir que el diablo está dentro de ella - y sabe Dios que ciertas escenas nos indican que quería tener a alguien dentro de ella , aunque de una manera menos espiritual y algo más mundana de lo que se podría esperar de un personaje como Belcebú - y la respuesta a su condición pasaría por someterse a un arcaico rito cristiano en el que se exirparía simbólicamente a la presencia invasora con un amplio y aparatoso despliegue de crucifijos , oraciones y libaciones con tintorro de cartón.

Como no podía ser de otra forma, la gravosa obligación de llevar a cabo el exorcismo recae sobre las espaldas del padre Karras, quien en esos momentos no es precisamente un vórtice de amor desatado y fe inquebrantable capaz de enfrentarse con éxito a las más variopintas criaturas del imaginario evangélico. Aquí es cuando comienza el crescendo final del film que debería , en principio , llevarnos a una feliz resolución del eterno dilema que enfrenta razón empírica y creencias religiosas. Los elementos:

-Un cura en pleno yuyu de descreimiento.

-Una niña poseída o tarada irrecuperable, según se mire.

-Un detective que sospecha de la nena como posible homicida de un amigo de la madre.

-Otro cura (Max Von Sidow) concencido esta vez de estar enfrentándose con el mismísmo Satán (por segunda vez , y es que los hay con mala suerte).

En fin , pilarín. El grueso del metraje transcurre buscando el origen de la enfermedad de Regan en diversos hospitales y clínicas de la ciudad , con un fuerte componente satírico hacia la incapacidad de los médicos para admitir cuándo no tienen ni puta idea de lo que están haciendo. El director , en cambio , parece muy seguro de saber qué le pasa a la chavala , en cuanto que no ceja en su empeño de mostrarnos el proceso degenerativo de Regan en su lucha con el demonio , con todo tipo de deformidades y comportamientos insólitos, brutales, degradantes y escalofriantes ( la masturbación con el crucifijo , el descenso de la escalera, los vómitos y los insultos tabernarios con voz de cazalla). Las dudas del padre Karras sufren un duro revés nada más hacer irrupción El Exorcista con mayúsculas , y sus observaciones de corte científico - "voy a informarle de las diferentes personalidades que ha adoptado Regan ;he detectado ya tres" - chocan contra el cerrilismo irracional necesario para llevar a cabo la ceremonia - "sólo hay uno", responde- , con lo que el espectador sabe a qué atenerse.

El desenlace de la historia confirma la existencia efectiva y real del Diablo con todo el aparataje y mandanga necesarios para dar mucho miedo al personal e incitar al amor de Dios todopoderoso - si no quieres que te pase a ti , tibio agnóstico- como sólo los ángeles caídos con cuernos y muy mala hostia saben hacerlo . Toda una exhibición sobre los mecanismos que motivan este rollo religioso por encima de sesudas cuestiones de índole sociocultural y pajas mentales varias. El miedo a lo desconocido, especialmente si este algo desconocido se agazapa en las profundidades de la mente , segundo giro a la izquierda , concretamente allí donde se encuentran las ganas de joder y huir. Como bien saben los neurólogos, las dos grandes motivaciones del género humano.

Última actualización el Jueves, 27 de Diciembre de 2007 22:32