AREOLibros

 Casa Desolada.

Nueva edición del clásico de Dickens con una presentación elegante y cuidada a cargo de Valdemar. La edición incluye multitud de notas del traductor para quien se interese por conocer los referentes sociales y de constumbres del contexto histórico en el que transcurre la novela.

AREOComics

 En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor.

Segunda entrega de la adaptación gráfica de la novela de Marcel Proust, con un dibujo estilo Hergé que recrea cuidadosamente el entorno precido y evocador en el que transcurre la novela.

AREOMusica

 The Show.

Lenka es una cantautora pop australiana que ha participado con sus canciones en bandas sonoras de series de máxima audiencia en EEUU como Anatomía de Grey o Betty, y que ha reunido en este album debut.

El tardofranquismo al alcance de todos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Cavernícola   
Lunes, 19 de Febrero de 2007 12:13

Galaxia cerrada, el monumento a Ramón Fr. inaccesible, la estatua del papá semiótico de Vázquez Montalbán - ¡Grotesco personaje!- quitada. Queda el Valle al lumpen autopelado, a los Skin-Cubos que buscan referentes después de que ochaíta pegara a medio BCN en la final de Baloncesto.

Queridos amigos, queridos ultraderechistas, hay un lugar más cercano. Más verdaderamente franquista, más casposamente finisecular, donde los tecnócratas decidían el estado del país y de sus cuentas.



En efecto ¿Quién ha clamado alguna vez por los símbolos del tardofranquismo? Todos conocemos el Valle de los Caídos (trabajando), el monumento a Juan(ito) Yagüe en plan mecanicismo castellano (¡Eironeia!). el bar cerca de Despeñaperros donde van los tontos del Mondo Brutto hacer franquismo pop-kitch, pero ¿Dónde están los símbolos del tardofranquismo? ¿Dónde están los ministros con la crucecita al cuello? ¡Con sus camadas (¡Manadas diría Maruja Torres! ¡Envidia de mujer escasamente horadada!) de pequeñines, futuros protagonistas de las canciones de Hombres G¡

Sí amigos, Capitán Haya, ese calle que Llamazares quiere quitar por algo más popular (Ceacescu, ese hombre nos parece un título adecuado, de concordia...), fue el lugar en el que a través del Sol Meliá y la embajada de Emiratos Árabes se movió la política internacional del franquismo. Es prácticamente imposible no imaginar a Manuel Fraga - ese funcionario modélico, ese árbol marmóreo craneal (¡Es una metáfora!) de cuentas y boletines del estado, con las manos hacia atrás (¡Hizo la guerra!) conversando en estos pasillos con algún jeque de la Arabia feliz. Y tan feliz: la clase política de la transición se perfila aquí como la perfecta simbiosis de la ausencia de separación entre lo público y lo privado. Condottieros de Panrico (cuyos consejeros glosó Atleta Sexual) decididos a hacer negocio por el Imperio hacia Dios.

Manolito descendiente del descubridor: Oye mufaki, todo de puta madre, te damos 40 hectáreas en Málaga y tú nos das suministro de petróleo.

Mufak-Al-Pknia: Hermano spangnolo, poca extensión. El reino de Alá no es de este mundo.

Manolito descendiente del descubridor: Sí sí, todo bien con el profeta. Yo ejerzo el sincroquetismo o como se llame, pero dice el generalísimo que lo tomas o lo dejas.


¡Cuántas dinastías forjaron sus primeros galones aquí! Imposible no acordarse de esos hombres, catedráticos de todo, con gafas de pasta con un grosor superior a los grupos de los cinco últimos FIB unidos. La figura del tecnócrata inmarcesible, montado a caballo en el Rolls y llevando a un hombre vestido de virgen (¡Definición exacta del vestido árabe!) era frecuente aquí, en Capitán Haya. Los tiempos, como el carné de militante de Jorge Verstrynge, han cambiado.

Ahora, este reducto de dignidad, de posibilismo con zapatos de rejilla, de palmeras mantenidas con litros y litros de agua en la meseta castellana imperial, se ha convertido en una especie de lugar de congresos, bodas y comuniones (¡Imposible diferenciar!) de sectores como el zapato, la braga de mujer (mujer, que diría Aznar), o las siempre escasas prótesis dentales (En efecto, cerca de este lugar se ubicó la Asociación de Protésicos Dentales, a la vanguardia en la caza al elefante africano ¿?)

Reivindico su lugar en la historia. Quiero un monumento a Fraga con la inscripción “La nación al tecnócrata maniobrero” y en él el Rey Fahd regalando un reloj al hombre en cuya cabeza cabía un estado (y un bombín).

Última actualización el Lunes, 19 de Febrero de 2007 12:41